Ésta es la gran pregunta que se hacen muchos a la hora de invertir en publicidad. La inversión tradicional comprende radios, televisiones, periódicos, revistas, vallas, flayers, etc. Pero ¿qué pasa con la digital? El año pasado este tipo de publicidad alcanzó la cifra de 15.000 millones de euros, un incremento que tiene mucho que ver con la obtención de datos personales de los potenciales usuarios (y su consabido conflicto con la privacidad).
Asimismo, los beneficios de los usuarios que se financian a través de este sistema alcanzaron los 100 millones de euros. Sobra decir que la economía de la Red está creciendo a un ritmo imparable. Entonces, ¿por qué todavía hay tantas reticencias a la hora de invertir en este entorno mercantil en pleno auge?
Hoy no veremos los tipo de publicidad en Internet, sino los beneficios que se pueden obtener a cambio, si la empresa a la que confiamos nuestra inversión ejecuta una campaña adecuada a nuestras necesidades y público objetivo. No olvidemos que tener presencia en la Red es de rigor, tal y cómo están evolucionando los hábitos de vida y de consumo actuales. No nos cansaremos de repetir que los consumidores de hoy en día tienen otro tipo de necesidades, así que sólo cabe escucharles, escucharles y escucharles. La publicidad tradicional, basada en mensajes unilaterales, tiene su impacto, claro está, pero si queremos que nuestra onda expansiva se haga un hueco en la vida en los usuarios, los mensajes deben tener siempre al social branding; a la personalización de nuestra marca.
En conclusión, sí vale la pena invertir en publicidad digital, siempre y cuando ésta sea la más adecuada a nuestra imagen y productos. Son tantos los factores que intervienen en una campaña, que te resultará bastante complicado gestionar tu negocio y presencia en la Red. Requiere una dedicación que siempre acaba reportando beneficios. Monitorizar lo que se dice de tu marca para dar respuesta a tus seguidores no tiene precio, así que no dudes de la inversión publicitaria en Internet.

