por Iván Villanúa.
Director Estudio 1 SM.

No pensó jamás Sean Connery en 1990 cuando fue protagonista de La Casa Rusia, que los espías serían de otra planta 20 años después. Por aquel entonces, el informador secreto vestía de smoking, tenía clase cuando fumaba un pitillo y apenas se despeinaba a la hora de acabar con algún inconveniente. Dos décadas después los protagonistas visten en jeans, no salen de casa y su arma es un teclado, un ratón, una buena conexión a Internet y algunos contactos importantes. Vamos que, Connery, a esta hora y en este mundo, jamás podría volver a interpretar a Barley Scott, James Bond o Guillermo de Baskerville.
2010 fue al año donde la sociedad de a pie presumió de conocer la palabra Wikileaks pero solo unos poco realmente lograrían acertar con su definición exacta. Este entramado que puso en jaque a la inteligencia de las primeras potencias mundiales parte de una revolución basada en maximizar los recursos de la red y demostrar que nada ni nadie puede detenerla. Ni en relevancia ni en productividad.
Ni si quiera logró eclipsar este fenómeno la película “La red social”, basada en la creación de Facebook desde su base real. El resumen se los hacemos nosotros enseguida: unos amigos crearon un sistema para hacer millones de amigos. Y fueron tantos los amigos que consiguieron que solo entre ellos dejaron de serlo.
Facebook superó los 500 millones de usuarios. Si fuese un país, sería el tercero en población mundial. Además cuenta con todo lo que necesita y los cambios son constantes. Los últimos llegaron hace un par de meses con un lavado de cara y una supuesta mejora en la usabilidad que aún está por ver y trabajar. No se preocupen por la opción de comprar dentro de esa red porque en unos meses ya estará activada la posibilidad.
La película cumplió las expectativas aunque no dejó muchas cosas claras. Como tampoco lo ha sido el hecho de saber si con la compra de Telefónica, la red juvenil Tuenti logrará aumentar sus cifras de movimiento en España. La idea del trasatlántico es la de exportar la red social a América y en ello están. De momento no se han notado muchas novedades.
Prisa deberán de darse si quieren lograr buenos niveles de interactuación, cosa que sí ha conseguido Twitter en este último año consiguiendo unos índices que superan los 200 millones de usuarios. La red de los 140 caracteres es una gran alternativa: divertida, cómoda y fácil de usar. En definitiva: ideal para llevar como favorita en nuestro teléfono móvil.
El ejemplo más claro en España, el trending topic #controladores que a comienzos de diciembre situó a la etiqueta en los más alto del ranking de seguimiento a nivel mundial.
Pero si pudiésemos destacar nuevas opciones (al margen del aumento de uso del Youtube o Flickr), esa es la geolocalización. Foursquare y Facebook Place ya son marcas 3G consolidadas. Ven, chequea, pon un comentario y obtén un premio.
En el caso canario ha destacado la ingeniosa idea en Foursquare de la cadena de restaurantes Fatto per Te: el Mayor de cada mes será obsequiado con un almuerzo o cena para dos. Pero no sólo eso, en su twitter @fattoperte antes de publicar la sugerencia del día, primero se le consulta al alcalde para que la apruebe y luego lo publican al resto. Y además han contribuido a facilitar eventos para 2.0 como reuniones de bloggeros especializados (#blogs&gofio), donde de repente y mientras están reunidos, aparece el propietario de la cadena gastronómica y los mete en la cocina para que conozcan de cerca el proceso de producción. Cuéntelo esto a una persona normal y no se lo creerá. Fusión completa entre los mundos 1.0 y 2.0.
El éxito tecnológico de la inversión tendrá sus resultados la noche del 5 de enero cuando todos abramos nuestros regalos. Ahí descubriremos si 2010 ha tenido sentido y si lo expuesto ha servido para algo. Ipad, Blackberry, Android, Iphone, Netbook, consolas con realidad virtual, domótica inteligente y realidad aumentada.
El futuro pasa a ser presente y el presente ya es pasado. Dentro de unos meses no sabremos lo que nos espera. Por lo pronto actualice su destreza. Cuanto antes lo haga más fácil será asumir lo que viene por delante.